lunes 21 de diciembre de 2009

Las otras y antiguas navidades

El creciente y frecuente uso (y en ocasiones abuso) de la Historia antigua y medieval da lugar a una abundante literatura pseudohistórica que llega hasta el presente, y que ha encontrado la fórmula del éxito entremezclando temas esotéricos sacados de partes más o menos oscuras y difíciles de los últimos siglos del Imperio romano y la Edad Media, con temas de la New Age y justificaciones de ciencia ficción. Varios temas existen al respecto, pero en esta ocasión especialmente me refiero a la Navidad, y la discución ejercida entre quienes la defienden como fiesta cristiana y quienes la rechazan como tal.

Hoy conocemos la fiesta de la Navidad, como la fiesta que celebra el Cristianismo para conmemorar el nacimiento de Jesucristo, el día 25 de diciembre. Sin embargo, recurriendo a la lógica de que Jesucristo nació en Palestina, en el Hemisferio Norte; nuestro 25 de diciembre corresponde a una temporada invernal que resulta ser negativa para la cría de ganado y la agricultura, tal y como relata el Evangelio de san Lucas, al decir que unos pastores visitaron a Cristo en su nacimiento. Por lo que probablemente, para el historiador moderno, ese nacimiento debió ser en primavera o verano. Y entonces, si no es así, entonces ¿porqué ubicar esa fiesta en esa fecha y no en otra?

El Solsticio de Invierno, fue sin duda para los antiguos, una fecha importante, pues ante el hecho de que el día se volvía más largo y el Sol alumbraba la Tierra por más tiempo, seguramente había relación con el dios solar: su nacimiento. Y por tal razón, no es difícil encontrar culturas antiguas (y una que otra no tan antigua) que celebren en dicho solsticio, el nacimiento de alguna deidad solar.

Por tal razón encontramos, que aunque la Navidad cristiana fue ideada para evangelizar a los paganos, y cambiar la fiesta del Sol invictus, por la de Jesucristo; los germanos y escandinavos celebraban el nacimiento de Frey por las mismas fechas, los mexicas el de Huitzilopochtli, los incas a Inti, los persas a Mitra, entre otros pueblos. Debido a las razones astronómicas antes mencionadas.

Sol invictus (en latín: Sol invicto), era el título que se le daba a Febo Apolo, algo así como una advocación de ese dios, como titular de la carroza solar al amanecer. Su popularidad creció con el emperador romano Heliogábalo, pero fue Aureliano quien estableció su fiesta el 25 de diciembre (25/dic.), tras encomendarse a ese dios durante las campañas militares de las que salió victorioso, y nombrando la festividad como Natalis Solis invicti, el "Nacimiento del Sol invicto" en latín.

Mitra, también dios solar en el Zoroastrismo, es de origen persa, y su fiesta era llamada Yalta, que aun se celebra en el actual Irán. Mucho se habla de las coincidencias entre Mitra y Jesucristo (aun en la época del Imperio romano, el culto a este dios rivalizó con el culto cristiano). Pues en los siglos II al IV d.C. fue un dios muy popular entre los soldados, y su culto era reservado, de manera parecida al cristianismo.

En el norte de Europa, y hasta la Edad Media, lejos de algún contacto cristiano, Frey era el dios de la fertilidad, pero también lo era del sol naciente entre los germanos y escandinavos. Su festividad llamada Yule, era el 26/dic. Por esos días también se celebraba una fiesta en honor a Thor, dios del trueno, a quien se le adornaba un roble, del cual san Bonifacio en el siglo VII, lo transformó en el árbol de Navidad. Hoy la fiesta de Yule, se celebra en el norte de Europa, pero como fiesta propia del llamado Neopaganismo.

En Mesoamérica, Huitzilopochtli era para los mexicas, no solo el dios de la guerra, también lo era del sol. Su fiesta se celebraba en el mes de Panquetzaliztli (en náhuatl: Enzalsamiento de banderas) del 7 - 26 /dic., y llenaba de algarabía a la gran Tenochtitlan, por ser ese dios, el patrono de los mexicas. Posteriormente los españoles transformaron aprovecharon ese período festivo, y lo cambiaron en las posadas, que en México se celebran del 16 al 24/dic., los últimos días del Adviento cristiano.

En Sudamérica, a pesar de que habitaban en el hemisferio sur, los incas andinos, también honraban al dios solar, al que llamaron Inti, en el Capac Raimi (en quechua: Fiesta del Sol poderoso), el 26 /dic. Como los incas se consideraban hijos del sol, su culto se desarrollaba alrededor de este astro, por lo que estas fiestas marcaban el inicio del año incaico. Y así podríamos seguir insistiendo con otras muchas fiestas, que al celebrar al dios solar, celebraban en días cercanos al Solsticio invernal. ¿Acaso se puede decir que así como los cristianos se "copiaron" de los romanos, estos lo hicieron de los persas; o los germanos de los romanos y persas?

Algunos protestantes que no celebran Navidad, argumentan que no lo hacen, dado que la fecha hace referencia a sus raíces no cristianas y que tal fecha o fiesta no aparecen en la Biblia; mientras que detractores de la Cristiandad (y en especial del catolicismo) argumentan que es una especie de robo. Por eso yo diría, que no hay razón para que otra divinidad compartiera el mismo día de cumpleaños que los otros dioses; y que siendo la fecha en que fuese la del nacimiento de Jesucristo, ¿acaso el hecho de no tener un acta de nacimiento, le quita a uno el derecho de que le celebren su cumpleaños, aunque la fecha sea inventada?

Los primeros cristianos no pensaron así, porque ya desde los siglos II o III d.C., algunas comunidades cristianas de Egipto y del este del Imperio romano, empezaban a festejar el nacimiento de Jesucristo. Aunque poco tenía que ver con las actuales celebraciones navideñas, pues según cada comunidad o Iglesia, festejaba el nacimiento de Cristo en fechas y modos diferentes. Algunas como las de Egipto, lo hacían en mayo; otras en septiembre o cualquier otra fecha. Sería hasta 354 que el papa Liberio, decretaría que la fiesta de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo, sería el 25 de diciembre, y la cristiandad entera resolvió por aceptar esa fecha. Tras el Cisma de Oriente, los ortodoxos celebrarían la misma fiesta el 5 ó 6 de enero. Después de todo, esta celebración no es tan arbitraria, pues celebrar la fiesta de forma estrictamente "histórica", en abril o marzo, chocaría con la Pascua, celebrada en primavera.

Ciertamente el Cristianismo, tuvo que valerse de los ritos paganos como el roble de Thor o las fiestas de Panquetzaliztli, para modificarlos a su credo, y formar el árbol de Navidad o las posadas. De cualquier forma, así hizo Clement Clarke Moore para inventar a Santa Claus, inspirándose en san Nicolás de Mira. De cualquier forma, es innegable, que lo que hoy celebramos como Navidad, es una fiesta que nos anima a estar en paz con los demás, con motivo del nacimiento de aquel que precisamente nos invitó a amar, no solo a los seres queridos, sino incluso al enemigo.

miércoles 16 de diciembre de 2009

Tres mujeres y la Historia

La Historia no es precisamente solo hablar y escribir de cosas pasadas a través de libros, que en muchas ocasiones a los jóvenes nos pueden resultar aburridos o tediosos, y más si no tienen "dibujitos". Por esa razón, tres destacadas mujeres mexicanas, se han dado a la tarea de abrir un espacio en internet, para difundir la Historia, de una forma más accesible, dinámica y entretenida.

Angélica Vázquez, Sandra Molina y Lorenza Espínola, nos abren las puertas a una Historia de México, más fresca y no de bronce, através de la red de redes en su programa Historias de 3. Comentarios y discuciones acerca de esa historia que no encontraremos en los libros escolares.

Solo tienes que acceder a http://www.historiasde3.com/

lunes 14 de diciembre de 2009

Reformas, escuelas e indígenas

Este año que termina celebró los 150 años de las Leyes de Reforma que impusiera el gobierno juarista, con tal de modernizar al país, aunque realmente no se pudo hacer mucho para realmente modernizarlo, de manera análoga al Japón de la misma época, que también estaba amenazado por el Imperialismo europeo. Aunque sin duda lo más sobresaliente de dichas leyes fue la separación de la Iglesia y el Estado, cosa que además de ser un mero asunto político, se extendía a lo social, trastornando, por decirlo de algún modo, el status quo de la sociedad mexicana de aquellos tiempos.

Desde tiempos de la Época virreinal y en Europa desde la Edad Media, la Iglesia y el Estado compartían deberes para con la sociedad, al punto de que se confundían sus roles o se entrometía uno dentro del otro. Antígüamente la Iglesia era la responsable, ya que el Estado no lo hacía, del registro de nacimientos, matrimonios y defunciones; y de dirigir orfanatos, hospitales, y desde luego escuelas. Aunque realmente, la reforma educativa se dio en el curriculum de materias, y no tanto en la forma y administración de la educación; ya no se enseñaría religión o Derecho canónico.

Sin embargo, Benito Juárez no se logró entender muy bien con sus paisanos indígenas o no supo darse a entender con ellos, pues la desamortización de los bienes de las comunidades indígenas fue un golpe mortal para los pueblos indios, dado que era la forma de subsistencia de dichas comunidades y contradecía su cultura y cosmogonía. La igualdad de "todas las castas y razas" ante la ley hace perder a los indígenas todo privilegio, por poco que éste haya sido, y toda especificidad en las demandas, convirtiéndolos en ciudadanos marginados y empobrecidos. Se administró la educación según la importancia de la escuela, en tres clases; oficialmente se relegó a los indígenas en las escuelas de tercera clase y de menor importancia, pero en realidad estaban en quien-sabe-cual, porque no había una educación para ellos propiamente dicha.

La promoción de la propiedad privada, la desamortización de los bienes eclesiásticos y comunales, así como la emergencia de conflictos no sólo culturales, sino ideológicos, que explicaban por qué muchas localidades rurales se oponían a los incipientes y desarticulados esfuerzos de castellanización y expansión de la instrucción popular en los pueblos, provocando rebeliones indígenas contra el gobierno (juarista, lerdista o porfirista), y la violenta represión del mismo, llevando a los indígenas a la muerte o a la explotación por quienes se habían adueñado de sus tierras.

No se niega que las Leyes de Reforma hayan sido algo bueno para México, pero se olvidó o no se supo manejar adecuadamente la realidad de los indígenas, al hecho de un México como una nación multicultural. Pero, aunque los gobiernos liberales (desde Benito Juárez hasta el de Porfirio Díaz) exaltaron y glorificaron el pasado indígena de México promoviendo la arqueología e investigación de centros ceremoniales prehispánicos, mientras en la práctica se marginaba a los herederos reales de ese pasado, obligándolos a hablar español y dejar sus costumbres indias por considerarlas un freno al progreso de México. Pero obviamente ese concepto era algo lejano para los tiempos de Juárez, Lerdo y Díaz.

viernes 11 de diciembre de 2009

Los Macabeos

Tras la muerte de Alejandro Magno el 13 de junio de 323 a.C. , el vasto imperio que no disfrutó fue repartido por sus generales. Palestina, Siria, Mesopotamia y Persia, quedaron dentro de los dominios de Seléuco y su sucesiva familia, los Seléucidas. Pero a diferencia de Alejandro, que había sido tolerante con la forma de gobierno y cultura de los pueblos conquistados, los Seléucidas no hicieron lo mismo, y trataron de imponer por la fuerza la cultura y religión griegas.

Pero los judíos, tan celosos de su religión como de su cultura en general, no aceptaron las disposiciones del seléucida Antíoco IV Epífanes, en 167 a.C., quien les obligaba precisamente a dar culto a Zeus, Atenea y los demás dioses griegos, así como adoptar la cultura helenística; de tal forma que un judío llamado Matatías, asesinó a un judío que se dirigía a adorar a un dios griego. Años más tarde, el legendario Judas Macabeo, hijo del antes mencionado Matatías, lideró un ejército nacionalista y opositor a los seléucidas. Su ejército fue nombrado con el mismo apodo de Judas: Macabeo, que en hebreo (מכבים) significa "martillo". Básicamente la estrategia del ejército de los Macabeos, fue la guerra de guerrillas.


En su entrada triunfal en Jerusalén y en el Templo, Jonatán Macabeo es nombrado Sumo Sacerdote, y se da el milagro que conmemora la fiesta de Jánuca. De acuerdo a la tradición judía, los Macabeos entraron en el Templo para reestablecer el culto hebreo, y su menorá con las luces apagadas, pero con aceite puro suficiente para solo un día, pero que milagrosamente duró los ocho días que necesitaban para elaborar más aceite. Por eso la fiesta se llama Jánuca (en hebreo: חֲנֻכָּה), porque esa palabra significa "fiesta de las luminarias", recordando el milagro de las luces en el Templo.

Sin embargo, Antíoco V Eupátor con un ejército sirio intentó repimir la rebelión, pero fracasó pues las fuerzas helénicas tuvieron que dar la libertad de culto a los judíos hacia 160 a.C., pero estos ya no se conformaban con la libertad religiosa, sino ansiaban su independencia. Esta independencia llegó en 142 a.C. con el último de los hijos de Matatías, Simón Macabeo. Aquel mismo año y con Simón al frente del ejército y del Sumo Sacerdocio, Demetrio II, rey de Siria, accedió dar a su independencia a la nación hebrea, y fundando la dinastía Asmonea que se mantendría en el poder hasta 37 a.C., con la conquista romana de Judea y toda Palestina a manos de Pompeyo y la imposición de Herodes el Grande como rey de los judíos.

Cada año los judíos celebran esa victoria militar y ese milagro en el Templo de Jerusalén en la fiesta de Jánuca. A pesar de ello, los libros que describen tales acontecimientos, los llamados deuterocanónicos y libros de los Macabeos, no están en el Tánaj o Canon hebreo. Esta fiesta como se dijo, tiene un trasfondo no solo político, sino también religioso, por eso esta fiesta se celebra durante ocho días, recordando cada uno de los días que milagrosamente estuvieron encendidas las luces de la menorá del Templo. En esta festividad, es común ver a niños hebreos jueguen con una especie de perinola con las letras hebreas iniciales de la frase "un milagro ocurrió allá" (en hebreo: נס גדול היה שם, Nes gadol haia sham); en Israel la frase es "un milagro ocurrió aquí" (en hebreo: נס גדול היה פה, Nes gadol haia po).

Por mi parte, aunque no soy judío, a los judíos del mundo y si por aquí pasan, les deseo:

¡Feliz Jánuca 5770!
חג חנוכה שמח 5770

martes 8 de diciembre de 2009

En defensa de la Purísima Concepción

La devoción a la Virgen María ha distinguido al culto católico del ortodoxo y de los protestantes, aun cuando los dogmas de la Concepción Inmaculada y la Asunción fueron definidos hasta los siglos XIX y XX, respectivamente. Sin embargo, la destacada poetisa novohispana Sor Juana Inés de la Cruz, ya defendía a la Purísima Concepción de la Virgen; aun cuando no era mas que una creencia aceptable, pero no formalmente dogma. Dentro de la amplia literatura, Sor Juana escribió villancicos a la Virgen, en los que reafirmaba su postura teológica.

Sin embargo, los escritos religiosos de Sor Juana apenas y se han comparado con los de santa Teresa de Ávila, en el sentido literario que contienen. Pero estos escritos, no constituyeron un profundo análisis teológico, mas bien una forma de devoción que la Décima Musa hacía, aprovechando su don literario. Estos escritos eran una forma de expresión de dicha devoción personal o de índole más clerical, esto es sobre asuntos de su convento o su vida en el mismo. Y en el caso particular de la Inmaculada Concepción de María, Sor Juana escribe sobre este asunto en su obra Ejercicios devotos para los nueve días antes del de la Purísima Encarnación del Hijo de Dios, Jesucristo, Señor Nuestro; mejor conocida como Ejercicios de la Encarnación.

Aunque la obra habla en sí de la Encarnación de Cristo en el seno de María, el mismo tema la lleva a concluir que, la Santa Virgen fue preservada del pecado original, para después llevarla al cielo como "Emperatriz Suprema de los Ángeles", "Reina Soberana de los Cielos" y "absoluta Señora de todo lo criado"; títulos dado por la jerónima al principio de esta obra, expresando de cierta forma, feminismo al exaltar a la Virgen María. Aun cuando menciona y alenta prácticas duras de devoción, repudiadas hoy día, como los cilicios.

Con todo y esto, ella sola, poco o nada pudo hacer para darle el lugar a la mujer de su tiempo, para tener derecho al conocimiento; pero no por ello se sintió indignada, pues en su devoción a la Virgen María encontró un modelo perfecto de mujer. Ciertamente Sor Juana no entró al convento por un vocación pura, como piensan muchos católicos, pero ser monja, sí fue una decisión adecuada para su época, con la que se sintió satisfecha consigo misma.

Que hoy bajo Dios a la tierra
es cierto; pero más cierto
es, que bajando María,
bajó Dios a mejor cielo.
Sor Juana Inés de la Cruz "A la Encarnación", Inundación castálida, pp 293.

domingo 6 de diciembre de 2009

El creador de Santa Claus

Diciembre es el último mes del año juliano-gregoriano, y es el más nostálgico y añorado de todos, pues la Navidad y el fin de año hacen algarabía en la cultura occidental-global. Sin embargo, es un personaje el que no puede faltar ni pasar desapercibido, en la tan ansiada Navidad; que aunque se supone es la fiesta del nacimiento de Cristo, no es el festejado el centro de dicha fiesta, o al menos para el mundo capitalista, mas bien es el gordo barbón conocido como Santa Claus.

Pese a lo que muchos piensan, Santa Claus no es san Nicolás de Mira o de Bari, un obispo del siglo IV; sino es producto de la imaginación del aficionado escritor norteamericano Clement Clarke Moore. Esta persona había prometido a sus hijos que como regalo de Navidad (de 1822), les escribiría un poema, así que escribió acerca de un duende que fumaba pipa y que en la noche de Navidad, daba regalos a los niños bienportados, montado en su trineo tirado por renos. Muchos afirman que la tradición de los regalos, se basó en la caridad ofrecida por el obispo Nicolás a una familia de escasos recursos.

Con todo y esto, Moore se basó indirectamente en el santo, ya que algunos años atrás en 1809, el escritor Washington Irving escribió sobre los inmigrantes holandeses (cabe recordar que Estados Unidos nació de las colonias de inmigrantes europeos) y sobre sus tradiciones, entre ellas la de Sinterklaas, es decir, san Nicolás de Bari, patrono de aquellos colonos holandeses; pero Irving deformó el nombre holandés Sinterklaas, por el de Santa Claus, de modo que Moore tomó el nombre y parte de la tradición europea para crear a su personaje.

Aquella Navidad de 1822 Moore no dio más importancia al poema que nombró, Visita de San Nicolás. Pero un vecino suyo, sí lo hizo y lo publicó en el diario de Nueva York, haciéndose famosa dicha obra, y sucesivamente, el personaje de quien hablaba. Su fama se extendió a mediados del siglo XIX a Inglaterra y Francia, a través de tarjetas navideñas, donde se lo nombró como Bonhomme Noël, y de donde viene el otro nombre de Santa Claus: Papá Noel.

Iniciado el siglo XX, la compañía Coca-Cola adquirió los derechos de autor del personaje, y ordenó a lo cambió completamente, desde su ser hasta su ropa, dejó de ser un duende y lo volvió más humano, le cambió sus viejas ropas blancas y doradas de Sinterklaas por el traje actual, ya que el color de la compañía es rojo. Además de eso, lo secularizó, quitándole el rastro de san Nicolás, pues le dio residencia en el Ártico (¿Laponia finlandesa, sueca o Groenlandia?), a pesar de que san Nicolás vivió en la actual Turquía; le dio una esposa (la señora Claus), y cientos de duendecillos siervos suyos que fabrican los juguetes a regalar, así como el grupo de renos mágicos con los que se transporta. Rápidamente la influencia norteamericana y la globalización, llevaron a Santa Claus a todos los rincones del mundo, haciendo popular la fiesta de Navidad, como fiesta de Santa Claus y la espera de regalos dados por él, aun en regiones en donde la Navidad es una fiesta ajena, como en el Extremo Oriente.

Por tal razón, e independientemente de otros personajes del folclor navideño como la bruja Befana u Olentzero y del origen religioso de la fiesta, se puede decir que la Navidad tiene dos caras, la comercial y la religiosa, pues la Navidad comercial-capitalista le atribuye demasiada fantasía, donde el personaje especial y central es Papá Noel; y el religioso, casi olvidado, pero criticado, que celebra el nacimiento de Jesucristo.

martes 1 de diciembre de 2009

La peste de la era moderna

Después de la pandemia de influenza AH1N1, la otra enfermedad que preocupa a la humanidad en estos tiempos, es el sida. Que desde los años 1980, ha sumido a los seres humanos en la desesperación ante una enfermedad que parece invencible. Sin embargo, en el marco del Día mundial de lucha contra el sida, la ONUSIDA ha reportado que en los últimos 8 años han disminuido los casos de incidencia, al menos un 17%, debido en gran medida a los programas de prevención.

"La buena noticia es que tenemos pruebas de que el descenso que estamos viendo se debe, en parte, ala prevención contra el VIH", dijo Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA. Sin embargo, el responsable del organismo matizó que algunas veces los programas están equivocados y subrayó que si se realiza un mejor trabajo "el progreso será más rápido y se podrán salvar más vidas".

Generalmente se considera que el sida (Síndroma de inmunodeficiencia humana) es una enfermedad venérea o de transmisión sexual, y lo es, aunque hay otras formas de contagio además de las relaciones sexuales. El VIH (virus de inmunodeficiencia humana), actúa como un caballo de Troya, pues se disfraza para que los anticuerpos del infectado no lo reconozcan como intruso, y una vez instalado, recurre a bajar las defensas del organismo y a la larga provocar la muerte del contagiado.

El mundo conoció este terrible padecimiento el 5 de junio de 1981, en una conferencia de prensa del Centro para la prevención y control de enfermedades de EUA. Al principio se creyó que era una enfermedad de homosexuales, puesto que este grupo fue el primero en padecer el mal. Pero después se descubrió que también lo padecía un grupo de haitianos inmigrantes en EUA, que recurrían a drogas inyectables, receptores de transfuciones sanguíneas y mujeres heterosexuales. Para 1982 se le bautizó como Acquired Immune Deficiency Syndrome:AIDS (en inglés: Síndroma de Inmuno deficiencia humana: SIDA).

En 1984, los científicos franceses Françoise Barré-Sinoussi y Luc Montagnier descubrieron el virus causante del SIDA, y en 1986 fue nombrado como VIH: virus de inmunodeficiencia humana. En esa década, sin embargo, el poco conocimiento a la enfermedad agitó fuerte discriminación hacia quienes padecían este mal, en especial a los homosexuales; con todo y que posteriormente se descubrieron tratamientos retrovirales que ayudaban a los enfermos de sida a mejorar su calidad de vida. África ha sido desde los años ochenta el continente con más casos de sida en el mundo.

Actualmente la forma más común de contraer sida es por vía sexual o por uso de agujas infectadas, aunque también se da por la leche materna. Y lo que más ha ayudado a poder combatir dicho padecimiento, es la información que se ha proporcionado sobre el mismo. Por ejemplo, al principio a los enfermos de sida se les aislaba en el hospital, por temor a que el sida se contagiara como una gripe o por contacto físico con el infectado, lo que conllevaba a estigmatizar a esas personas; hoy se sabe que eso es falso, y que el sida no se contagia por tener contacto físico, como saludar de beso o abrazo, por tocar el sudor, por masturbarse mutuamente con un infectado o comaprtir utensilios como cucharas o vasos. Solo se contagia por vía sexual o sanguínea; no obstante, no puede contagiarse por la picadura de un mosquito, como en el dengue, pero sí por saliva, cuando la boca presenta llagas sangrantes, caso este último considerado sumamente improbable.

Los programas que han ayudado a la reducción del contagio del sida, se basan en la prevención por el uso del condón, aunque se ha descubierto que hay personas que han llegado a ser naturalmente inmunes al VIH, o que la circunsición disminuye el riesgo de un contagio posible. Aún cuando se considere como un retroceso al ejercicio de la sexualidad de una persona, la abstinencia y la monogamia (o al menos el tener una sola pareja sexual), previenen eficazmente el contagio; en palabras de Edward Green, director del Aids Prevention Research Project de Harvard: "El preservativo no detiene el sida. Sólo un comportamiento sexual responsable puede hacer frente a la pandemia".